HISTORIA 2018-03-15T20:20:17+00:00

Historia

¡Erase una vez una jirafa que nació en París el 25 de mayo de 1961, día de Santa Sofía!

En aquella época, los juguetes que representaban animales, eran exclusivamente figuraciones de animales domésticos o familiares procedentes del mundo de la granja.

Por este motivo, un día, en Francia, un señor llamado Rampeau, que había integrado el concepto de rotomoldeado del caucho a los juguetes, tuvo la idea de diseñar una jirafa, cuya figuración exótica sería una primicia en el mercado, cuyo tamaño y forma serían ideales para la prensión del bebé.

La fabricación de Sophie, tal como la conocemos hoy, comenzó un jueves 25 de mayo, lo que explica el origen de su nombre.

¡Tuvo un éxito inmediato!

De entrada, las mamás jóvenes reconocieron en ella un juguete indispensable para su hijo, especialmente en la etapa de la dentición, puesto que masajea y calma las encías.

Entonces, simplemente con “el boca a boca” se estableció la notoriedad de la pequeña jirafa.

Desde ese momento, varias generaciones de niños en europa disfrutaron y disfrutan escuchándola sonar cuando aprietan su vientre o cabeza.

La empresa Vulli, situada en los Alpes Franceses (Francia), conserva celosamente el secreto de fabricación de este fantástico juguete.

Sophie la girafe se sigue fabricando “artesanalmente” ya que se requieren más de 14 operaciones manuales para realizarla.

Un juguete de caucho 100% natural

Su composición a base de caucho procedente de la savia de hevea es 100% natural.

Las primeras transformaciones de la savia de HEVEA se realizaron en 1928, gracias a la vulcanización inventada por Mr. Charles Goodyear.

El caucho utilizado por Vulli proviene del árbol de HEVEA, que crece en Malasia.

Cada mañana, antes del calor del día, se extrae la savia del árbol, una leche fluída que proviene de células situadas bajo la corteza.

Esta savia se llama “látex”.  El látex es natural, flexible, impermeable, aislante y agradable en cuanto a su tacto y olor.

Vulli, gracias a un procedimiento único y una técnica llamada de roto-moldeado, calienta esta savia (látex), y después de 14 operaciones manuales, se consigue esta pequeña maravilla llamada Sophie la girafe.

La misma desde hace 55 años

Nacida en 1961, Sophie la girafe no ha envejecido.

Se han vendido más de 50 millones de copias, es la estrella indiscutible de los niños pequeños.

Símbolo por excelencia del primer juguete que despietra los sentidos del bebe, ella es una necesidad que genera un gran afecto con los padres y los niños.

Sophie la girafe es atemporal y transgeneracional.

Un enfoque único de calidad excepcional

La empresa VULLI siempre ha puesto la calidad del producto en el centro de sus preocupaciones. Hace más de cincuenta años que nuestros clientes confían en nosotros y hacemos todo lo posible para no defraudar.

Todos los productos que se venden en todo el mundo respectan la legislación europea y mundial. Es por lo tanto un nivel máximo de exigencia que Vulli ofrece a todos sus clientes.

Independientemente de las normas vigentes en el país donde se commercialza, son los mismos productos que estánpresente en todas partes y que cumplen con la legislación más estricta en todas las áreas. Tenemos una sola exigencia: lo mejor para nuestros consumidores.

Con respecto a Sophie la Girafe hecho 100% caucho natural, fuimos aún más lejos en nuestro enfoque de calidad. Desde julio de 2011, todas las Sophie la girafe producidas lleva un número de lote en la parte posterior de las piernas que permite una trazabilidad completa del producto (fecha de producción y análisis de laboratorios corespondiente).

Cada número corresponde a un lote probado en laboratorio autorizado y certifica el cumplimiento de las normas europeas e internacionales. En caso de duda, los funcionarios de salud pueden tener acceso a estos informes de investigación. Por otra parte, creemos ser los únicos fabricantes de juguetes en todo el mundo para ofrecer una tal trazabilidad y, por tanto, un tal nivel de seguridad para nuestros consumidores.